¿Por qué el curso?
En un inicio cristian (el facilitador) comentó que una de las razones para abrir el curso era la dificultad de saber exactamente qué hace Trabajo Social, qué papel juega hoy día en diferentes espacios. En el proceso de pensar eso cristian se dio cuenta de la importancia de las prácticas sociales en la intervención. No importa con qué discursos nos comprometamos: feminismo, socialismo, solidaridad, sororidad, etc. Si nuestros discursos no se materializan en prácticas concretas entonces no sirven de mucho. Una posibilidad de pensar al Trabajo Social es pensar que somos una disciplina que busca intervenir en la modificación de prácticas cotidianas para atender situaciones sociales problemáticas.
Eso implica que nos implicamos en cuidar lo social. Nuestras prácticas cotidianas pueden cuidar o descuidar lo social. Es cuando se descuida lo social cuando surgen situaciones sociales problemáticas. Por ejemplo, el descuido social puede llevar a cierto tipo de violencias sociales o sexuales, a discriminación, exclusión, etc.
¿Y qué es lo social?
Desde la perspectiva de cristian, lo social es el entramado de prácticas, relaciones y espacios sociales. Estos tres elementos necesitan cuerpos de sujetxs sociales para que estos se materialicen. Siempre estamos involucradas en prácticas, relaciones y espacios sociales que configuran lo social de distintas maneras: a veces de manera problemática y otras veces no.
Pensamos en cómo a veces encontramos prácticas que cuidan de lo social. Cuando una persona se acerca a ayudar a una persona con una discapacidad visible a bajar del autobús. Estas manifestaciones del cuidado de lo social son espontáneas, y lo que buscamos lograr con nuestras estrategias de intervención social es que pasemos de prácticas de cuidado de lo social que son espontáneas a prácticas de cuidado de lo social más recurrentes.
¿Es el Trabajo Social una disciplina científica?
Reflexionamos en como no somos una ciencia pues nos faltan algunos de los requisitos: hacer teoría propia, tener más metodologías, etc. Pero algo que cristian mencionó es que esto que algunas personas ven como una debilidad puede ser una fortaleza pues permite que el trabajo social no tenga que encasillarse a una forma determinada de hacer su labor.
Para cuidar de lo social lo central no es lo científico. Existen muchas prácticas cotidianas de muchas personas que cuidan lo social en cómo fueron socializadas.
Ana puso el ejemplo de una de su práctica comunitaria. En uno de los recorridos que hicieron a la comunidad una señora que vendía quesadillas les regaló de comer diciendo que «la comida no se le niega a nadie».
A partir de ese ejemplo nos preguntamos: ¿podemos enseñar y replicar esas prácticas de cuidado en otros espacios para pasar de una manifestación individual y espontánea a prácticas más arraigadas a lo social? La respuesta fue afirmativa pero no aclaramos el cómo. (Eso lo haremos en las siguientes sesiones).
Descentrar lo científico no significa que lo que hay de científico en lo que hacemos no importe, sino que lo científico no es lo central, sino cuidar lo social coordinando diferentes elementos: sujetxs sociales, prácticas, materialidades, formas de relacionarse, espacios, tecnologías, etc.
Ontología social, ¿y eso qué es?
Definimos a la ontología social como una rama de la filosofía que habla de los objetos que existen porque los hemos construido socialmente. A partir de ello reflexionamos si existía una definición clara y objetiva de lo que era lo social. cristian dijo que no. Lo social lo producimos las trabajadoras sociales para entender mejor la realidad en la que queremos intervenir. En otras palabras: la mejor definición de lo social es la que mejor nos ayude a intervenir.
- Intervenir puede ser una palabra fuerte pero la realidad es que trabajo social sí interviene porque en realidad entramos a contextos sociales en donde no siempre llegamos porque fuimos llamadas, sino que nos acercamos interviniendo el espacio. Poco a poco podemos pasar de ser un elemento sorpresivo en los espacios sociales, a ser bien recibidas, pero sin duda entramos sorpresivamente a esos espacios.
Retomamos a Annemarie Mol para pensar lo siguiente: los objetos científicos sólo existen cuando se ponen en acción. Eso significa que lo social como objeto científico sólo existe cuando las trabajadoras sociales tienen la intención de intervenir. Lo social no es un objeto «objetivo» sino una herramienta que usamos para organizar el mundo en el que queremos intervenir. Eso hace que lo social y sus realidades sean múltiples.
Pero entonces surgió una pregunta importante: si las realidades son múltiples cómo sabemos que lo que estamos haciendo es relevante para lxs sujetxs sociales?
cristian puso el ejemplo de una comunidad triqui que tenía problemas en su comunidad por la transmisión de garrapatas. en la cosmovisión triqui los garrapatas ayudan a que los perros sean buenos cazadores y por eso la comunidad triqui no se los quita. sin embargo, una plaga de garrapatas empezó a hacer que varias infancias se enfermaran. ¿cómo intervenir una cosmovisión? ¿acaso era correcto?
La conclusión de la historia fue que la misma comunidad comenzó a preocuparse por la situación que vivía y solicitó la intervención de médicos y otros profesionistas para eliminar esa situación social problemática. Lo que permitió que dos mundos diferentes se coordinaran: el mundo triqui y el mundo de las ciencias de la salud, fue que había una preocupación común: salvaguardar la vida de las infancias.
¿Qué nos preocupa de lo social?
Pensamos en qué es lo que nos preocupa de lo social: las violencias, las desapariciones, la indiferencia, la exclusión, las migraciones, etc. Lo que permite que diferentes mundos sociales se coordinen son las preocupaciones que nos son comunes. Lo que permite que se coordinen los mundos son las prácticas en las que buscamos cuidar lo social. Algunas personas aportan con sus conocimientos de cómo practicar la solidaridad, nosotras con técnicas y perspectivas de las ciencias sociales, otras personas con otro tipo de prácticas de cuidado, etc.
Trabajo Social puede ser esa disciplina que se encarga de coordinar diferentes prácticas de cuidado de lo social para evitar o erradicar situaciones sociales problemáticas. ¿Pero cuál es la finalidad de hacer una estrategia de intervención? Lo que queremos cuidando lo social es hacer de lo social lo más habitable para la mayor cantidades de seres, ya sean humanos o no-humanos. Para ello necesitamos construir ideas de futuro.
¿Y la teoría?
Acercarnos a la teoría no significa:
- Buscar que teorías embonan mejor en las realidades en las que intervenimos.
- Volvernos expertas en lo que cierto autor o autora ha dicho en sus múltiples libros.
Articular teoría desde las estrategias de intervención significa que como trabajadoras sociales tenemos un encuentro con la realidad social. Ese encuentro nos plantea muchas dudas: ¿por qué la comunidad es indiferente? ¿cómo resolvemos las violencias en los espacios? ¿cómo abordar tantas problemáticas que hay? etc. Ese encuentro nos produce extrañeza y confusión. Articular teoría significa que nos ponemos a dialogar con autores y autoras para poder dar sentido a nuestras experiencias vividas en campo (nos vamos a enfocar más en esto en la sesión 4). Articular teoría es siempre una experiencia situada.
Ana veía su celular mientras platicábamos sobre esto. cristian comentó: pensemos en lo que acaba de hacer Ana. Tenemos dos opciones: buscar teorías como en un supermercado para encontrar la que mejor explique lo que hizo Ana o acercnos preguntas del tipo: ¿qué diría Byun Chul Han de esta situación que acabamos de ver? ¿cómo dialogar con ese autor para reflexionar en torno al papel de las no-cosas o lo digital en nuestras vidas
Tarea:
PIENSEN EN UN MOMENTO DE SU VIDA EN EL QUE SE SINTIERON MUY CUIDADAS. ¿QUÉ CARACTERÍSTICAS TUVO ESE CUIDADO? ¿CÓMO SE SENTÍA? ¿EN QUÉ CONSISTIÓ? ¿USTEDES APRENDIERON ALGO DE ESA FORMA DE CUIDADO?
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